Jamás debemos envejecer...
Uno muere cuando no tiene sueños ni aspiraciones
Uno muere cuando no le encuentra sentido al maravilloso regalo de la vida.
Uno muere cuando deja de aprender
Uno muere cuando piensa que no tiene nada más por hacer...
Uno revive cuando ve la belleza en detalles pequeños, uno renace cuando encuentra la grandeza en lo esencial, uno tiene la oportunidad de un nuevo comienzo cada día.
Me pregunto yo cuando veo a un "muerto" en vida: ¿A dónde fueron a volar los sueños y aspiraciones que alguna vez se nos ocurrieron? ¿ Qué pasó con esa alegría que la mayoría siente cuando es niño y joven? ¿A dónde fue todo aquello?
Es desesperante ver a alguien que ha dejado de aprender, a alguien que vive en "modo automático", porque sí...
Alguna vez oí de un inmortal que daría lo que fuera por ser mortal. Claro, a veces las personas olvidan que el tiempo en el que estamos aquí es tan corto... Y, si fueran inmortales tal vez se perdería todo el sentido de la existencia. (Por eso aquel inmortal quiere morir, porque no encontró sentido a su camino)
Ese tiempo que tenemos aquí debe ser aprovechado:
Siempre tenemos dentro de nosotros ese algo que hay que hacer florecer, sí, eso mismo que no solo nos sirve para nuestro desarrollo interpersonal, sino también para motivar a otros para que se "lancen" también a revolucionar el mundo.
Cualquiera que sea ese algo dentro de nosotros, hagamos lo posible e imposible para que esté siempre vivo y nos pueda mantener jóvenes siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario