lunes, 8 de febrero de 2016

¿Y ahora qué?

De nuevo pregunto ¿qué quieres que te diga?
Es que mil pensamientos pasan por mi mente como estrellas tiene la noche,
como átomos de oxígeno que a tu cuerpo pasan a darle vida,
como letras que te escrito desde hace mucho,
como el recuento de las mañanas (en función de segundos) que hice, que hago, que haré para volver a verte.

¿Qué quieres que te diga?

¿Qué quieres que te escriba?
A veces no quiero decirte algo bonito.
Solo quiero algo contarte,
un cuento decirte,
la crónica, anecdótica, filosófica, flipante.
Un relato, legendario, real, imaginario...
Unas palabras que claman por ser escritas ya que las ideas pierden la razón si no se expresan en el instante del hoy.

Al final, hoy ha sido un día que tiende a normal como algunas funciones monótonas (¿crecientes o decrecientes?).

Empero, está la voluntad que hace de aquello [del día] algo que no se puede convertir en analogía de la monotonía, de lo usual. Porque está en nosotros y es menester que no se despinte el arte de la magia que está presente, que siempre ha estado, que siempre estará; algo así como la melodía que escuchamos una vez y se vuelve un himno en nuestros corazones.

sábado, 6 de febrero de 2016

Días de insomnio

Recuerdo la idea de hacer alguna vez un "graffiti perpetuo", de esos que quedan impregnados cuan tatuajes con significados que hacen eco de sentimientos de ideales elevados y supradimensionales. [Eso de perpetuo me recuerda a los Diálogos de Galileo, como aquellos días en los que un tal Sagredo, un Salviati y un Simplicio se pusieron a departir].
Hablando de departir, ahora mi mente rememora las conversas más profundas que tuve alguna vez; cuando se desvaneció el tiempo; cuando los conceptos más interesantes, extraños y alguno que otro absurdo se mezclan. Varios recuerdos que vienen y van. ¿Qué quieres que te diga? En medio del caos de pensamientos y circunstancias del hoy, del instante, presente, actual, lo único que fluye como manantial del elixir de una ninfa de mis cuentos es este escrito.
¡Qué alegría saber que tienen vida
los pensamientos!
Desde una carta con tinta de corazón infinito te diría la frase más simple que abarca lo grandioso del "te amo",

***


Comprendo que el nacimiento de una idea a través de un texto es como los rituales más infalibles de inmortalidad, algo así como esos conjuros que se mencionan mucho en algunas leyendas del Mago Caballero que viajó por el Camino de Santiago.


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Por otro lado, este texto es una revolución

que se enfrenta a la entropía.
Escribir es una especie de organización de un caos de ideas dispersas.

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Ahora que lo pienso,

cuando te veo o cuando te recuerdo a vos,
varios textos en forma de ensayo o poesía empiezan a producirse en un papel o en un lugar de la red o en forma de archivo.
Entonces, ¿vos sos como el antónimo de la entropía del caos de algunas de mis ideas?
Entonces, lo que produces vos es impresionante, ¿verdad?
Es que es flipante; yo alucino pensado que eso es así.
A parte de que ya representás el ejemplo perfecto de orden (me refiero a que tu constitución biológica por sí misma es la muestra de organización, como tu ADN), vos causas que en otra persona que también es como un "sistema" organizado, empiece a crear más de aquello que constituye el antagonismo del caos.

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¿Qué quieres que te diga?

No quiero recaer en la sitematización de algo que a mi parecer me parece muy bonito, inspirador, hasta incluso "dador de vida".
¿Para qué ponerse a analizar tanto lo que se resume con una mirada fija, una sonrisa y un beso?
¿Para qué analizar tan a pecho lo que se puede sintetizar en la sensación que se produce estar junto a vos?
***
Vos sos como la creación
vos sos big-bang, gran explosión
vos creas,
vos sos energía infinita,
vos causás más causas de sucesos extraordinarios.

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Más días de insomnio pasaría escribiendo para que vengas a mi mundo conmigo,
aunque también es bonito pasar muchos días de viaje.
Incluso igual de bueno es ponerse a leer en la librería vacía.
Venite conmigo para juntos volar.

lunes, 1 de febrero de 2016

La chica del color carmín

Mirada bonita con esencia de infinito,
color carmín con que adornas la mañana,
sonrisa que despierta recuerdos geniales.
Momento a tu lado
momento de silencio
momento de concentración
momento para que el poeta empiece a pensarte una canción.
Palabras cruzadas,
ideas algunas, entrecortadas.
Solo basta con un día,
para que vos me inspires una semana. 

sábado, 30 de enero de 2016

Historias del Caminante (I)

Cuenta la historia del policía que llegó a hacerse amigo de un reo (un encarcelado, preso, que cometió un crimen (¿o no?)). Tal vez por el comportamiento de aquel que le quitaron la libertad (¿o él se la quitó?) pudo congeniar con algunos guardias. En poco tiempo se construyó una relación amena, algo así como la de los amigos que se hacen en el barrio, como los amigos del propio pueblo de uno. Es que luego el preso se hizo de más amigos polis.

Llegó el día en el que se una persecución se produjo en la ciudad de donde era la cárcel. Muchos policías de la prisión tuvieron que salir para ayudar en aquella "cacería". [Me pregunto si es que esa cárcel tenía muchos policías en verdad ¿?]. En fin, el guardia que tenía que estar al tanto de la persecución en el puesto de control necesitaba ayuda, debía enviar mensajes para guiar a sus amigos de labor. En aquella preocupación, el guardia desesperado llamó al reo para que lo ayudara. Y así, fue un día en el que un reo dio las indicaciones a unos policías para que puedan llegar al camino adecuado para emprender una persecución de unos malhechores, que el que oyó esta historia [yo] no sabe si fue tan emocionante y de película, porque al oír persecución, mi mente asocia ideas de autos a grandes velocidades, balas, y uno que otro muerto. Sea como sea, lo de película, lo asombroso, o más bien, el protagonista de este relato sin duda fue el malhechor colega que ayudó a sus nuevos "compas" de la cárcel. Tal vez lo haría por sentir que ayudaba de alguna manera a la sociedad, o más bien (y tal vez más probable) porque los amigos que hizo eran muy amigos, grandes compañeros; y a un gran amigo siempre se le debe brindar ayuda.

jueves, 28 de enero de 2016

Un día junto a vos

Entonces te he visto de nuevo por segunda vez
Hoy te he visto, me has mirado.
Hoy cruzamos algunas palabras por una ocasión más otra vez.
Hoy te aseguro que la Rima XVII de Bécquer se ha convertido en un himno cuando te veo a vos. 
Un himno de los martes y jueves por la mañana o por la tarde.
Sos el preludio y el renacer de una sonrisa diaria.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Cuando converso con vos

Una conversa con vos me recuerda los textos de Cortázar, unas líneas de Descartes y otras cuantas del creador del Jeet Kune Do; conversar con vos me suena a las rimas de Bécquer; me recuerda un libro de física que habla de pársecs, y uno de biología que habla cómo funciona un procariota.
Conversar con vos es como salir de viaje en un autobús que se convierte en el avión cuan ave de colores que un día imaginamos, porque el hoy se mezcla con el ayer y el mañana.
Conversar con vos es salir a volar, como nunca nadie lo había hecho, como solo puede ser con vos. Porque el hecho de que seas, yo sea, seamos... Hace que el tiempo y el espacio sea.
Y esto lo menciono porque todo se puede resumir en una auténtica sonrisa.

lunes, 16 de noviembre de 2015

La viajera del sombrero

Y mientras bajaba por unas escaleras 
de un camino de décadas varias de uso,
una chica bohemia
elegante en su vestir 
y con una esencia similar 
a un viejo elixir
subía por aquellas grises gradas.

Tal era su esencia que no dudé yo en mantener fija mi mirada
Tal era su esencia que cuando alzó su mirar
fue como un éxtasis de un momento inefable.
Fue como un pedacito de cielo en medio del paisaje grisáceo.
Fue como miar a un ángel,
como un milagro en medio de todo
como una luz en la oscuridad
como un momento de meditación en medio del caos
en medio del "caos primigenio".

Ella era el prototipo perfecto para dedicarle una carta
era como una mujer para dar un paseo por un camino sin huellas,
era como presenciar la vida en medio de todo
era mantenerse en la nada,
Era una sonrisa muy bonita,
un saludo que tiende a prisa 
y un recuerdo que siempre ha de inspirar los más elevados sentimientos e ideales.