Para comenzar esta historia recuerdo la canción de Attaque 77 (una banda argentina) llamada Sueños, dice algo como:
"...me perdí sin una razón,
tal vez tuve la intuición y me dejé llevar sin pánico..."
Y así fue, así me fui.
No tenía ni idea como funciona el mundo allá, recibí un poco de referencias gracias un@s ami@s que esperaba ver. Aún así persistía el miedo a lo desconocido...
Entonces, estaba en el avión y por "coincidencia" al lado mío se sentó la familia de un ex-futbolista argentino; solo crucé palabras con su esposa e hija y, ha sido genial escuchar hablar de Maradona como cuando hablo a alguien acerca de un buen amigo.
Cuando llegué, el enviado del hotel debía esperarme pero no estaba... Luego, afuera estaban varios taxistas ofreciéndome "shevarme"... Entré de nuevo al aeropuerto y encontré al tipo que me transportaba. Habíamos quedado desde antes de mi venida que él me llevaría al hotel.
Camino a mi hospedaje rebosaba de felicidad haber llegado, y empezar a escuchar respuestas a algunas preguntas que tenía, por ejemplo, acerca de esa rivalidad entre Boca y River. Acá se respira mucho fútbol.
| Luces fugaces como la mirada cruzada cuando el semáforo estaba en rojo y los autos en los que viajábamos coincidieron. |
El hotel donde estuve estaba cerca a la Casa Rosada, El cuarto era angosto, y la estructura vieja...(Consecuencias del bajo precio) Pero pff!! me daba igual, solo quería ir a descubrir algo de la ciudad. Como era casi la madrugada, debía esperar al día siguiente...
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