Mostrando entradas con la etiqueta mochilero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mochilero. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de agosto de 2016

Un viaje a Buenos Aires (I)

Cuenta la historia del Caminante que un día decidió viajar a un lugar del que siempre le hablaron, al lugar del que guardas una estampita en la billetera o tienes de fondo de pantalla porque te inspira un montón.
Para comenzar esta historia recuerdo la canción de Attaque 77 (una banda argentina) llamada Sueños, dice algo como:

"...me perdí sin una razón,
tal vez tuve la intuición y me dejé llevar sin pánico..."




Y así fue, así me fui. 

No tenía ni idea como funciona el mundo allá, recibí un poco de referencias gracias un@s ami@s que esperaba ver. Aún así persistía el miedo a lo desconocido...

Entonces, estaba en el avión y por "coincidencia" al lado mío se sentó la familia de un ex-futbolista argentino; solo crucé palabras con su esposa e hija y, ha sido genial escuchar hablar de Maradona como cuando hablo a alguien acerca de un buen amigo.


Cuando llegué, el enviado del hotel debía esperarme pero no estaba... Luego, afuera estaban varios taxistas ofreciéndome "shevarme"... Entré de nuevo al aeropuerto y encontré al tipo que me transportaba. Habíamos quedado desde antes de mi venida que él me llevaría al hotel.

Camino a mi hospedaje rebosaba de felicidad haber llegado, y empezar a escuchar respuestas a algunas preguntas que tenía, por ejemplo, acerca de esa rivalidad entre Boca y River. Acá se respira mucho fútbol.


Luces fugaces como la mirada cruzada cuando el semáforo estaba en rojo y los autos en los que viajábamos coincidieron.



El hotel donde estuve estaba cerca a la Casa Rosada, El cuarto era angosto, y la estructura vieja...(Consecuencias del bajo precio) Pero pff!! me daba igual, solo quería ir a descubrir algo de la ciudad. Como era casi la madrugada, debía esperar al día siguiente...


martes, 6 de octubre de 2015

Poema para una viajera, caminante, mochilera

Similar a esos días que una vez soñamos,
bonita mujer,
solo agarra tu mochila y nos vamos.
Nos vamos muy lejos,
lejos de la ciudad.
En medio de un camino utópico
que tú y yo vamos dibujando.
En medio de la aventura y la incertidumbre,
en medio de un paisaje a un lado de la ruta;
en medio de viejas canciones, letras y un dibujo del atardecer.
Un camino entero para en todo y nada pensar
para nacer, renacer,
aprender y reaprender...

"Lo que fuimos, lo que somos, lo que podemos ser..."

miércoles, 8 de abril de 2015

El combustible de la vida es viajar

¿Qué es viajar?

Seguro, la primera respuesta que se nos viene a la mente es "ir a otro lado, un lugar diferente al que estamos acostumbrados". Sin embargo, viajar, va más allá del hecho de dirigirnos hacia otro sitio. Un auténtico viajero, un auténtico caminante, es alguien de mente abierta, de espíritu aventurero y gran positivismo.

Un viajero genuino es un novato al lugar donde va, porque su espíritu tienen sed de aprender algo nuevo, o tal vez reaprender lo que alguna vez ya hizo. Un viajero se amolda a las circunstancias, y sean estas buenas o malas, igual considera todo un aprendizaje muy útil.

Para viajar, no hace falta ir muy lejos. Una aventura magnífica se puede vivir a cuadras de nuestra casa o en nuestra ciudad. Únicamente se necesita apreciar los "pequeños" detalles que hacen de la vida algo similar a un milagro, algo excepcional. Se puede hacer un viaje solos o acompañados; y ¿qué importa? Si a fin de cuentas la aventura nos presentará muchas personas de buena onda y/o nos hará afianzar "viejos" lazos.

Y si nos animamos a viajar más lejos aún, como hasta el fin del mundo: ¿quién o qué nos puede detener? Sea como sea, si mantenemos nuestro espíritu de viajero y caminante, ¿quién puede decirnos que no podemos emprender vuelo y conquistar tierras lejanas?
El tiempo que tenemos en esta vida es irónico, porque a veces lo percibimos más rápido o más lento. Es una especie de contradicción entre lo efímero y lo infinito.

Pero ¿de qué sirve analizar tanto...?

Sería bueno que en lugar de inundar nuestros pensamientos de preconceptos e ideas absurdas, emprendamos acción y nos lancemos a conocer lo desconocido, a respirar profundo aires de libertad, a gritarle al bosque y las montañas que acabamos de danzar con el mar, a tomarle la mano a una blanca nube y por el infinito volar y volar....