martes, 9 de agosto de 2016

Un Viaje a Buenos Aires (II) [Una noche en procesión]

Es de noche y es Semana Santa también, para todo aquel que sea católico.
En sudamérica hay muchos factores comunes, y uno de ellos es las creencias religiosas. 
La gente sale en procesión con imágenes de Jesucristo, y realizan algunos cantos y rituales como ofrendas a Dios. 
He caminado junto a la procesión con muchas personas, durante un tiempo. Todo termina en una iglesia que era conocida porque ahí solía dar misas el papa Francisco.
Aquí me acuerdo de algo que vi en la mañana:


Empero, en la noche, esta era la iglesia:






Una oración, y, reflexión.

Hay que seguir caminando, ahora no recuerdo cuál es el camino por el que vine; no me sé la ruta que me lleva al hotel. Trato de mirar en mi celular para que Google Maps haga su magia, y no sé si es a propósito pero la batería ha muerto justo cuando luego de cinco segundos veo el mapa. 
¿Habrá que seguir caminando, verdad?

De pronto, hay una multitud. Sí todos miran como hacen un gran show los danzantes. ¡Qué genial tomarse la vía para bailar!








De lejos escucho una melodía... Es una vieja canción conocida, pero no recuerdo su nombre. A medida que me acerco, veo al guitarrista y sí, el recuerdo me ve a mí; es una canción de Rata Blanca, una banda argentina que tiene unos "himnos", me refiero a canciones que me encantan sobremanera. Una de esas canciones es La Leyenda del Hada y el Mago, con mucha magia sí.

Justo en esa ocasión, el guitarrista tocaba en la calle la canción "El sueño de la gitana"! 

¡¡Qué gran solo!! Mi pana si sos amante del rock vas a ponerte a corear en medio de la calle la canción que solo vos y el guitarrista conocen bien.
Acá va la canción, es un poema de un Mago a una Gitana. 





#No olvidar escuchar La Leyenda del Hada y el Mago.


Qué genial ha sido el camino de vuelta al hotel, Creo que me ubico ahora dónde estoy. Como sea he llegado a dónde debía. 



Un Viaje a Buenos Aires (II) [Caminar hacia libros]

Recorrí una calle muy concurrida, no he parado de mirar a todos lados.
Me llama la atención todo, desde las caras de las personas, hasta la arquitectura de los edificios, o un carrito donde vendían posters de bandas de rock. 


Lo que sin duda me ha encantado, es la cantidad de librerías y libros que había. Algo que no debe faltar en un recorrido (si es que se es amante de los libros), es la librería Ateneo, la cual tiene algunas sucursales. Ahí es muy probable que se encuentre lo que uno busca porque por ej. en mi caso encontré un libro de la correspondencia de Bruce Lee llamado Las Cartas del Dragón. (¿A que es rebuscado el libro?)
Y otra cosa que mola mucho es que hay discos de varias bandas de rock muy buenas, y hasta de música clásica. 
¿A que eso es un pedacito de cielo?






En efecto, había libros de todo. 



P.D.: ¡Vivan las matemáticas!


Un Viaje a Buenos Aires (II) [Muchos colores]




¡Qué bonita Buenos Aires!

Mil colores, muchas caras,
cuantas miradas que se cruzan,
de todo el mundo de todos los lugares,
historias inimaginables.













Debo decir que en muchas zonas me sentía ciudadano del mundo,
y a la vez en Buenos Aires, porque tiene la magia, que embriaga en medio de tango, libros y comida buenísima.





                              


Un viaje a Buenos Aires (II)

¡Comienza un nuevo día!

Ese día la gente de Argentina recuerda lo que cantan los de Attaque 77 en la canción 2 de abril. 
Sí, este viaje lo describiría solo con canciones de Attaque. Porque a mi parecer es una banda multimelodía que sabe cantar lo adecuado y dice lo que a veces la cobardía, el dinero, la indiferencia u otras circunstancias opacan.
En fin, ese día es sinónimo de Malvinas.


"Trapos" en la Plaza de Mayo


¡Genial la canción! Pero es feriado y me he asustado cuando la chica que atiende en el hotel me dice que todo está cerrado y que no podré cambiar los dólares a pesos argentinos. Por cierto, vengo de un país que tiene el dólar como moneda oficial, and it is not the USA!
Sea como sea salí con una mochila pensando cómo voy a pasar ese día sin dinero. Además, no tenía batería en mi celular... #Nota importante: antes de ir a otro país fijate cómo son allá los cosos esos para cargar los aparatos electrónicos. Solo tenía un poco de batería en una cámara que cargué con corriente de mi país.
De a poco me olvidaba del susto cuando vi el Obelisco; el día estaba  despejado y pues se pintaba una postal chévere. 


 


Después al seguir caminando por una avenida estaban los "arbolitos"; eran personas que te cambian dinero, y a muy buen precio. Una realidad es que puedes cambiar por el banco y con los personajes descritos. Todo tiene sus ventajas y desventajas, por un lado podrías obtener más dinero, y por otro te podrían timar. Al final, es una mezcla de circunstancias. 
Como sea cambié el dinero y ahora sí podía estar tranquilo.

#Un dato curioso es que hay billetes (de pesos argentinos) que por poco se deshacen, y que a billetes (USD) de mayor valor, te dan más por el cambio (me refiero de dólares a pesos). 
Así que pilas...

De alguna manera todo esta conectado en cuanto a los "businnes"; por ej. el taxista que me llevó cuando llegué me ofreció darme como una especie de tour, y sabe con quien contactar para conocer o hacer algo.

Como en un día hay varias cosas que contar esta historia se divide en varias partes...

lunes, 8 de agosto de 2016

Un viaje a Buenos Aires (I)

Cuenta la historia del Caminante que un día decidió viajar a un lugar del que siempre le hablaron, al lugar del que guardas una estampita en la billetera o tienes de fondo de pantalla porque te inspira un montón.
Para comenzar esta historia recuerdo la canción de Attaque 77 (una banda argentina) llamada Sueños, dice algo como:

"...me perdí sin una razón,
tal vez tuve la intuición y me dejé llevar sin pánico..."




Y así fue, así me fui. 

No tenía ni idea como funciona el mundo allá, recibí un poco de referencias gracias un@s ami@s que esperaba ver. Aún así persistía el miedo a lo desconocido...

Entonces, estaba en el avión y por "coincidencia" al lado mío se sentó la familia de un ex-futbolista argentino; solo crucé palabras con su esposa e hija y, ha sido genial escuchar hablar de Maradona como cuando hablo a alguien acerca de un buen amigo.


Cuando llegué, el enviado del hotel debía esperarme pero no estaba... Luego, afuera estaban varios taxistas ofreciéndome "shevarme"... Entré de nuevo al aeropuerto y encontré al tipo que me transportaba. Habíamos quedado desde antes de mi venida que él me llevaría al hotel.

Camino a mi hospedaje rebosaba de felicidad haber llegado, y empezar a escuchar respuestas a algunas preguntas que tenía, por ejemplo, acerca de esa rivalidad entre Boca y River. Acá se respira mucho fútbol.


Luces fugaces como la mirada cruzada cuando el semáforo estaba en rojo y los autos en los que viajábamos coincidieron.



El hotel donde estuve estaba cerca a la Casa Rosada, El cuarto era angosto, y la estructura vieja...(Consecuencias del bajo precio) Pero pff!! me daba igual, solo quería ir a descubrir algo de la ciudad. Como era casi la madrugada, debía esperar al día siguiente...


Un poema más para vos

Leer un texto tuyo es como volar.
Sí, literalmente es como poesía,
poesía como adjetivo,
porque esa palabra para mí suena bonito,
tan bella como lo que representa
tan bonita como las palabras que terminan en "ía"
algo así como epifanía (y esos momentos de inspiración).
Es como sonrisa=alegría,
es como la luz de un nuevo día,
una nueva ilusión.

¿Te imaginas como alteras un mundo de pensamientos, de ideas, de dimensiones más allá de las fronteras

de la mente y la imaginación.?
¡Eso para mí es un milagro!
Eso es tan genial, tan guay, tan chévere, tan gara, tan flipante.
que alucinás, que volás, que pensáis y te alegrás.
Sí, inspirás a escribir,
a
sonreír,
a revolucionar,
a volar.

Un gracias infinito a vos,

un gracias
porque inspiras amar la vida.

Un día en Bogotá (pintadas)

Bogotá ciudad bonita, llena de contrastes y muchos colores.
¿Por qué?
Porque en un día podés observar varios mundos, y pintadas...