miércoles, 1 de octubre de 2014

¡Por vos!

Y por vos que no daría...
Por vos mil ríos cruzaría
Por vos pasaría la sed en un desierto
Por vos dejaría los más bellos manantiales que encuentre en el camino
Por vos volaría mil montañas 
Por vos mataría dragones
Por vos viajaría de aquí hasta el fin
Por vos me arriesgaría...
Solo por estar junto a vos que no daría...


Es que sos vos...
Sos aquella que a pintar inspira
Sos aquella que me hace escribir poesía
Sos aquella por la que mi corazón respira
¡Sos vos!

Más que bonita
Más que bella
Más que linda
Más que una fugaz estrella 
Más que una palabra para describirte
Más que un sentimiento para quererte
Más que un pensamiento que te sigue 
Más que cualquier cosa
¡Sos vos!

martes, 30 de septiembre de 2014

Cuenta la historia del Mago (VI) "Ironías del destino"

Cuenta la historia del Mago en la que un día caminaba solo por el bosque encantado. El sol, oculto estaba, las ninfas y hadas habían ido a descansar, solo habían algunos gnomos que acompañando a algunas lechuzas observaban cada movimiento del Mago.

El Hechicero antes de ir a descansar prefería ir a caminar, para dedicar un momento a meditar y filosofar, siempre acompañado de su antorcha (que una vez le obsequió un hada de los vientos sureños...). Hay que mencionar que conocía la mayoría de los senderos, había dedicado gran parte de su vida a explorarlos.

Empero, mientras continuaba su camino, se dio cuenta de algo inusual; alguien había abierto un camino a un lado del sendero por el que él caminaba... El Mago decidió seguir ese nuevo camino y notó que habían vestigios de un hada (o tal vez una ninfa) herida, observó el piso y en efecto: habían gotas parecidas a oro derretido, a pequeños fragmentos con forma de diamante... Con el pasar de los minutos, estas convertían en vida lo que por su paso rozaban.

El Mago siguió las gotas de colores magníficos  y de pronto cuando llegó hasta un gran árbol, la luz de su antorcha se opacó tanto que no veía nada. Él sintió miedo, jamás le había pasado eso. Luego, de la espesura salió un hada negativa, de aquellas malvadas, de esas que roban energía y quieren ver a los hechiceros caer.

Todo había sido una trampa, se le practicó al Mago un hechizo tan poderoso que no pudo hacerle contra. Increíblemente el Mago estaba muriendo, estaba perdiendo su poder, no había escapatoria...
Pero aquella Luz de vida de su antorcha no se había extinto, y había empezado a consumir la base del árbol cercano. Luego de un lapso de tiempo, el árbol cayó justo en medio del hada y el Mago y este pudo con sus últimas fuerzas lanzar un hechizo con el que pudo vencerla.

Sin embargo, el hada negativa le había hecho un gran daño y le habían dejado grandes secuelas. Se había robado la mayor parte de su poder y además algo que apreciaba sobremanera: su memoria.

El mago no era el mismo, no sabía quién era y se le vinieron a él muchos prejuicios y conceptos establecidos que él mismo alguna vez desechó.

Caminó sin rumbo por varios días, hasta que se encontró con alguien inimaginable, era el pequeño Mago de la Capa Roja. Jamás había mencionado a este pequeño Mago porque luego de haberle enseñado un sinnúmero de hechizos y artificios, y luego de haber compartido varios momentos, el pequeño le traicionó e irónicamente quiso vencerlo de una manera cobarde.

Desde esa ocasión el Mago no lo destruyó sino que se alejó hasta un lugar donde jamás le podrían encontrar. Empero en esta ocasión, como no tenía memoria, cuando volvió a ver al hechicero de la Capa Roja le empezó a hablar y le pidió ayuda para que lo orientara.

Para suerte del Mago, aquel de la Capa Roja había cambiado, se había dado cuenta de todas sus faltas y había retomado el camino correcto. Le pidió perdón al Mago, pero este no sabía el porqué... Solo pudo sentir un abrazo sincero.

Después de un pequeño diálogo, el de la Capa Roja se dio cuenta de que el Hechicero no era el mismo, había perdido su poder y no recordaba nada. Gran parte de su energía se había ido...

Pasaron varios días en los que estos dos seres mágicos dialogaron y varias lecciones que un día el Mago enseñó, las estaba aprendiendo de nuevo. Era algo demasiado irónico, pero de a poco, aquel hechicero sin memoria empezaba de nuevo a recuperar esa energía que estaba intrínseca en su ser. Recordaba de nuevo esos viejos hechizos y también algunos nuevos, entre ellos, el poder para devolver la memoria de viejos recuerdos...

¡Algo excepcional había pasado! El Mago por poco se pierde en caminos sin fin, acompañado por pensamientos de locura y perdición... Y le había salvado aquel que una vez le dio la espalda; sea como sea las circunstancias se dieron de una manera tan exacta y prolija que esta vez el Universo le puso al Mago una circunstancia y un ser adecuado para que no solo volviera a recordar lo que ya sabía sino también a que aprendiera nuevas cosas, nuevos hechizos y nuevos artificios... Y muchas más lecciones de vida, que sin duda aumentan su poder, pero también esa capacidad de ser humilde y tener más prudencia.

Algo importante comprendió el Mago: En el camino, habrá miles de obstáculos y tropiezos por superar y será complicado hacerlo. Pero más complicado aún es no tener nadie al lado, no tener una mano amiga en quien confiar, ese alguien quien camina a nuestro lado y nos inspira a luchar.

Es importante plantearse un objetivo, pero una de las prioridades antes de salir al campo de batalla es tener la seguridad de que tenemos un amigo con quien contar.

"La colina de la vida se la sube con la ayuda de alguien"

jueves, 18 de septiembre de 2014

Cómo ser un/una joven para siempre

Jamás debemos dejar de rejuvenecer
Jamás debemos envejecer...
Uno muere cuando no tiene sueños ni aspiraciones
Uno muere cuando no le encuentra sentido al maravilloso regalo de la vida.
Uno muere cuando deja de aprender
Uno muere cuando piensa que no tiene nada más por hacer...

Uno revive cuando ve la belleza en detalles pequeños, uno renace cuando encuentra la grandeza en lo esencial, uno tiene la oportunidad de un nuevo comienzo cada día. 

Me pregunto yo cuando veo a un "muerto" en vida: ¿A dónde fueron a volar los sueños y aspiraciones que alguna vez se nos ocurrieron? ¿ Qué pasó con esa alegría que la mayoría siente cuando es niño y joven? ¿A dónde fue todo aquello?

Es desesperante ver a alguien que ha dejado de aprender, a alguien que vive en "modo automático", porque sí...
Alguna vez oí de un inmortal que daría lo que fuera por ser mortal. Claro, a veces las personas olvidan que el tiempo en el que estamos aquí es tan corto... Y, si fueran inmortales tal vez se perdería todo el sentido de la existencia. (Por eso aquel inmortal quiere morir, porque no encontró sentido a su camino) 

Ese tiempo que tenemos aquí debe ser aprovechado:
Siempre tenemos dentro de nosotros ese algo que hay que hacer florecer, sí, eso mismo que no solo nos sirve para nuestro desarrollo interpersonal, sino también para motivar a otros para que se "lancen" también a revolucionar el mundo.

Cualquiera que sea ese algo dentro de nosotros, hagamos lo posible e imposible para que esté siempre vivo y nos pueda mantener jóvenes siempre. 

sábado, 6 de septiembre de 2014

La foto de aquella

Y he ahí de nuevo
era una foto de la mujer que un día amó.
Y he ahí de nuevo
un sentimiento que una vez nació y creció
sobremanera.

Es que aunque sea solo un momento,
contemplar su belleza
era como renacer de nuevo un sentimiento...

Y le gustaban sus ojeras,
porque era signo de que es una mujer trabajadora...
Una mujer luchadora
que se mueve para conseguir sus sueños
aquella chica emprendedora
misteriosa
linda y rehermosa.

Le gustaba el ambiente de la foto,
porque es solo una muestra
de que está ahí, en su campo de batalla.
En el lugar y momento adecuado
preludio de lo que será un reencuentro inesperado.

Sí, es inesperado porque ni él ni ella saben cuando será.
Pero a la vez es tan conocido, porque tanto él como ella
saben que un día llegará.

He ahí la foto de su musa
He ahí una foto de gran inspiración
He ahí una prueba más de que él todavía la ama (porque él suspira al verla)
He ahí el vestigio de aquello que un día nació en él
y que de una u otra manera siguió afianzándose en la más bella poesía,
en la más bella melodía,
la más hermosa obra de arte
cuan magnífico espectáculo espontáneo, sobrio, perdurable.


lunes, 25 de agosto de 2014

Un poema para dedicar...

Es que cuando me ENCUENTRO contigo, me PIERDO en la inmensidad.
Es que cuando me PIERDO, te pienso y me ENCUENTRO vivo...

Aunque sea solo en un sueño,
aunque sea solo en un recuerdo,
un segundo se hace eterno,
una eternidad se hace efímera,
todo se vuelve relativo,
todo se vuelve infinito.

Nuestras almas se encontraron de nuevo:
El preludio de un reencuentro en la realidad...
Esa misma realidad que se confunde con los sueños.

La energía cuan luz
pase lo que pase
se aviva siempre y nunca muere.

sábado, 23 de agosto de 2014

El día en que el Mago quería escribir... (V)

Cuenta la historia del Mago que un día quiso escribir una gran historia, quería hacer una obra magnífica y fenomenal... Quería componer uno de los textos más ingeniosos que el mundo jamás haya conocido. Se imaginaba ya, aquella gran obra compuesta por varios tomos y de la que nadie se cansaba de leer.

El Mago tenía varias ideas para componer su magistral obra:

Podría hacer un libro con los versos que resultaban producto de la inspiración que las bellas ninfas y hadas le brindaban. Incluso podría recordar esos poemas inimaginables que alguna vez escribió cuando estaba completamente enamorado y hechizado por eso que los humanos conocen como amor... 
Él tiene que recordar estos poemas porque alguna vez se le robaron los escritos unos gnomos, y otros grandiosos textos él mismo los había quemado y hecho un hechizo para no volver a saber de ellos jamás, aunque cuando se topaba con una ninfa que le inspiraba, esta tenía el hechizo para hacerlo recordar...

Podría hacer su autobiografía y narrar sus innumerables aventuras y batallas que emprendió a lo largo de su vida. Sería una buena idea, ya que el Mago ha vivido tanto, ha conocido infinitos ríos, valles, bosques encantados, praderas, precipicios, mares, montañas, volcanes... Y se ha topado con varios seres mágicos y criaturas inimaginables que hasta él mismo cuestiona el recuerdo de que haya presenciado su existencia.

O bien podría escribir una grandiosa obra en la que transmite al lector sus dilemas filosóficos más profundos. Al Mago le encanta la filosofía; incluso antes de que supiera que así se llama la "filosofía"... El filosofaba constantemente aspectos que no tienen una respuesta clara.

Era obvio que se haga preguntas filosóficas constantemente, pues ni siquiera sabe cómo apareció en ese mundo encantado con todos esos seres; además no hay el concepto del "tiempo" y le ha intrigado saber si su magia no se extinguirá jamás, o si e extingue, saber a dónde va...

También le embarga la idea de escribir un cuento con historias que de vez en cuando se le ocurre, como aquella en la que se imagina un mundo lleno de humanos que viven en un planeta; enfocándose en uno en particular que vive a diario un sinnúmero de aventuras en una ciudad con edificios, casas, y tal vez algunos árboles y animales...

O incluso el Mago pensaba hacer una recopilación de todas estas ideas... Quién sabe y resultaba...

La mente del Mago se había convertido en un campo de batalla: El hechicero era invadido por miles de ideas que atacaban con disparos inefables de creatividad, sin embargo, recordó que tenía que hacer algo demasiado importante (debe haber sido muy importante para que dejara de escribir su obra magistral que de seguro lo inmortalizaría en el mundo de las letras).

Solo queda la esperanza de que un día el Mago recoja su pluma que dejó junto al árbol en el que se puso a pensar en su magnífica obra magistral...



miércoles, 20 de agosto de 2014

De los preconceptos y más prejuicios

Una vez alguien me dijo: "Jamás tengas preconceptos acerca de una persona, incluso si te da mala vibra (o mala onda); nunca sabes lo que en verdad encierra esa persona hasta que la conoces y empiezas a tratar con ella..."

Estas palabras no las consideré tan sustanciales hasta un día en el que comprobé que están totalmente en lo cierto. Hay ocasiones en las que creamos ideas (las cuales no pueden ser verídicas) en relación a una persona que vemos por primera vez. Y a veces esas ideas se producen porque nos fijamos de manera superficial en él o ella: su manera de vestir, cómo está peinado, cómo habla, cómo camina, etc.

Entonces, a partir de esto, creemos saber cómo es la persona y si será de nuestro agrado; pero he ahí un gran error: el hecho de incluir a una persona en un molde que nosotros mismos creamos. Esto crea cierto rechazo y una actitud que a la final nos afecta únicamente a nosotros.

Lo mejor, es guardar todas esas ideas preconcebidas y lanzarnos a explorar ese mundo misterioso que encierra aquel o aquella, ese mundo que espera a ser descubierto. Cualquiera que sea la manera de ser de aquella persona, nos habrá servido a nosotros en muchos aspectos: En primer lugar no nos engañamos a nosotros mismos con ideas imaginativas, además aumentamos nuestra capacidad de tratar con los demás (aprendemos a abrir nuestra mente, a ser tolerantes)...

Hay que mencionar también que no se pierde nada tratando con aquella persona, porque está presente aquella probabilidad de que será un amigo (o amiga) más que pasará a formar parte de nuestra vida, ya que puede tener nuestros mismos ideales y compartir cosas que son de nuestro agrado... Incluso, pueda que no solo se convierta en amigo sino en algo más...

De cualquier manera, uno siempre va a aprender de cada persona con la que se topa en el camino. Si son aspectos positivos, obviamente sabremos adherirlos a nosotros; si no lo son, sabremos qué no es lo correcto...

¡Lancémonos a explorar los nuevos mundos encerrados en cada persona!