Cuenta la historia del Mago que un día quiso escribir una gran historia, quería hacer una obra magnífica y fenomenal... Quería componer uno de los textos más ingeniosos que el mundo jamás haya conocido. Se imaginaba ya, aquella gran obra compuesta por varios tomos y de la que nadie se cansaba de leer.
El Mago tenía varias ideas para componer su magistral obra:
Podría hacer un libro con los versos que resultaban producto de la inspiración que las bellas ninfas y hadas le brindaban. Incluso podría recordar esos poemas inimaginables que alguna vez escribió cuando estaba completamente enamorado y hechizado por eso que los humanos conocen como amor...
Él tiene que recordar estos poemas porque alguna vez se le robaron los escritos unos gnomos, y otros grandiosos textos él mismo los había quemado y hecho un hechizo para no volver a saber de ellos jamás, aunque cuando se topaba con una ninfa que le inspiraba, esta tenía el hechizo para hacerlo recordar...
Podría hacer su autobiografía y narrar sus innumerables aventuras y batallas que emprendió a lo largo de su vida. Sería una buena idea, ya que el Mago ha vivido tanto, ha conocido infinitos ríos, valles, bosques encantados, praderas, precipicios, mares, montañas, volcanes... Y se ha topado con varios seres mágicos y criaturas inimaginables que hasta él mismo cuestiona el recuerdo de que haya presenciado su existencia.
O bien podría escribir una grandiosa obra en la que transmite al lector sus dilemas filosóficos más profundos. Al Mago le encanta la filosofía; incluso antes de que supiera que así se llama la "filosofía"... El filosofaba constantemente aspectos que no tienen una respuesta clara.
Era obvio que se haga preguntas filosóficas constantemente, pues ni siquiera sabe cómo apareció en ese mundo encantado con todos esos seres; además no hay el concepto del "tiempo" y le ha intrigado saber si su magia no se extinguirá jamás, o si e extingue, saber a dónde va...
También le embarga la idea de escribir un cuento con historias que de vez en cuando se le ocurre, como aquella en la que se imagina un mundo lleno de humanos que viven en un planeta; enfocándose en uno en particular que vive a diario un sinnúmero de aventuras en una ciudad con edificios, casas, y tal vez algunos árboles y animales...
O incluso el Mago pensaba hacer una recopilación de todas estas ideas... Quién sabe y resultaba...
La mente del Mago se había convertido en un campo de batalla: El hechicero era invadido por miles de ideas que atacaban con disparos inefables de creatividad, sin embargo, recordó que tenía que hacer algo demasiado importante (debe haber sido muy importante para que dejara de escribir su obra magistral que de seguro lo inmortalizaría en el mundo de las letras).
Solo queda la esperanza de que un día el Mago recoja su pluma que dejó junto al árbol en el que se puso a pensar en su magnífica obra magistral...
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